CONJUNCIONES
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Cambio de y por e y o por u. La conjunción y pasa a e y la conjunción o pasa a u ante voces que comienzan, respectivamente, por /i/ y /o/: simpática e inteligente y uno u otro. El cambio de estas conjunciones se da por razones fónicas, no gráficas. Por tanto, se produce el cambio también en estos casos:
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Ante i y o, respectivamente, precedidas de h muda: aguja e hilo, mujeres u hombres.
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Ante voces de otras lenguas que se lean con /i/ y /o/ iniciales aunque estén escritas con secuencias que se leerían de otra manera en español: carta e e-mail, perfume u eau de parfum.
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Ante signos y otros elementos gráficos que se lean con /i/ y /o/ iniciales: los signos > e = (‘mayor e igual’); 70 u 80 personas.
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Cuando se usa la fórmula y/o (➤ G-180) ante /o/: constructores y/u obreros.
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En la construcción o… o…: o cucarachas u hormigas, u hormigas o cucarachas, u osos u orangutanes.
- Por el contrario, no se produce cambio alguno en los siguientes casos:
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Ante i y o precedidas de h aspirada: Franco y Hitler, Watson o Holmes.
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Ante diptongos: madera y hierro (pero diptongo e hiato si el segmento hia- de hiato se pronuncia en dos sílabas).
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Ante i- y o- en palabras de otras lenguas en las que i y o no se pronuncian /i/ y /o/: iPad y iPhone; Jonas Brothers o One Direction.
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Cuando se usa la fórmula y/o (➤ G-180) ante /i/: arquitecto y/o ingeniero.
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Cuando la conjunción encabeza un fragmento discursivo y expresa un significado similar a ‘¿Dónde está?’ o ‘¿Qué hay de?’, como en ¿Y Ignacio?
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y/o. En español la conjunción o puede tener el valor inclusivo de y, por lo que, en principio, sería innecesario el uso de y/o. Aun así, no se considera incorrecta esta fórmula, especialmente cuando se usa en textos administrativos, jurídicos o científicos, en particular en los casos en los que pudiera caber alguna duda del valor inclusivo de la conjunción o.
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Coordinación de elementos:
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bi- y tridimensionales. Es válido coordinar prefijos: bi- y tridimensionales (➤ O-181).
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los y las representantes. No es recomendable la coordinación de artículos: los y las representantes. Si fuera necesario desdoblar (➤ G-3), lo más aconsejable es repetir el nombre: los representantes y las representantes.
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la actriz y cantante. Es más normal que dos nombres compartan artículo cuando se refieren a la misma entidad, como en la actriz y cantante o el alcalde y boticario, pero es posible que se refieran a entidades distintas, como en los libros y discos. Aun así, en estos últimos casos, suele ser más normal repetir el determinante: la madre y la hija, mi cartera y mis llaves. También es posible prescindir de ambos artículos en algunos casos: Madre e hija aparecieron finalmente sanas y salvas.
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lenta y progresivamente. Es posible, aunque no obligatorio, prescindir de la secuencia -mente en los adverbios de este tipo que no aparezcan en último lugar en una estructura coordinada: lenta, calmada y progresivamente; tanto interna como externamente.
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con cuchillo y tenedor. Con los nombres precedidos de preposición, se puede optar por coordinar solo los nombres (con cuchillo y tenedor, fanático del cine y el teatro) o los nombres con las preposiciones (con cuchillo y con tenedor, fanático del cine y del teatro). No obstante, la elección de una u otra construcción puede cambiar el sentido en determinadas circunstancias. Así, en los amigos de Ana y Luis es más normal entender que se habla de amigos comunes, mientras que en los amigos de Ana y de Luis es más normal interpretar que se habla de los de cada uno.
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personas que juegan y bailan. Aunque puede haber cambios en la interpretación, es posible omitir el segundo relativo en casos como personas que juegan y bailan, que alternaría con personas que juegan y que bailan.
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la entrada y salida de camiones. Es válido coordinar elementos que tienen un mismo complemento precedido de la misma preposición: la entrada y salida de camiones; Opto y voto por hacerlo. Cuando la preposición que rige cada nombre es distinta, se mantiene a menudo solo la que corresponde al último elemento en la lengua coloquial. Así, se dice Son cientos los aviones que llegan y salen de este aeropuerto cada día a pesar de que el verbo llegar se combina con a y el verbo salir con de. En la lengua cuidada se recomienda repetir el complemento en cada miembro de la coordinación: Son cientos los aviones que llegan a este aeropuerto y salen de él cada día.
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estudia y trabaja. Es posible coordinar dos o más verbos con un mismo sujeto (María estudia y trabaja) y también varios grupos verbales: María escribió la carta, la metió en el sobre y la llevó al correo. En casos como María la escribió y la metió en un sobre, se recomienda repetir el pronombre y no prescindir de uno, como en María la escribió y metió en un sobre, salvo en los casos en los que existe gran afinidad conceptual entre los verbos, o se desea enfatizar alguna acción: Lo había leído y anotado escrupulosamente; La leyó y releyó cien veces.
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ha diseñado y construido. Es posible y válido coordinar participios que forman parte, por ejemplo, de tiempos compuestos: El arquitecto ha diseñado y construido ese edificio.
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Van a cantar y bailar. Es válido coordinar verbos auxiliados en perífrasis sin repetir el verbo auxiliar ni otros posibles elementos intermedios: Van a cantar y bailar en la actuación; Tengo que estudiar y trabajar. En estos casos también se podrían mantener los otros elementos: Van a cantar y a bailar en la actuación; Tengo que estudiar y que trabajar.
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La obligó a estudiar y quedarse en casa. En la coordinación de complementos con verbos precedidos de preposición, como La obligó a estudiar y a quedarse en casa, es posible omitir la preposición en el segundo caso, como en La obligó a estudiar y quedarse en casa. Lo mismo ocurre con la conjunción en casos como Quiero que vengas y (que) veas lo que he preparado.
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Uso de y, o y pero a principio de enunciado. Las conjunciones y, o y pero pueden emplearse a principio de enunciado. Se entiende en ese caso que unen el nuevo enunciado con el anterior. Pueden, además, adquirir valores expresivos que justifican su uso a principio de oración: Y a mí qué me importa; ¿O es que ya no me quieres?; ¡Pero qué dices!
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¡Que te vayas! La conjunción que puede encabezar enunciados de muy diversa naturaleza: ¡Que te vayas!; ¡Que viene Juan!; ¿¡Que no va a venir!?; Que dice María que la esperemos; ¡Que no estoy sordo!; ¿Que te ha dicho qué? A pesar de que, como se ve, pueda aparecer en contextos interrogativos y exclamativos, que es aquí una conjunción átona y no se debe tildar (➤ O-66).
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mejor que lo que imaginas, frente a mejor de lo que imaginas. En algunas construcciones comparativas con oraciones de relativo, puede usarse que o de para introducir el segundo término dependiendo de lo que se compare: Eso será mejor que/de lo que imaginas. En Eso será mejor que lo que imaginas se comparan dos entidades: eso y lo que imaginas; en cambio, en Eso será mejor de lo que imaginas, el segundo término, lo que imaginas, no denota una entidad distinta de eso, sino el grado o cantidad en que imagina el interlocutor que eso será bueno. Esto explica por qué en los casos en que el segundo término denota una entidad distinta debe usarse que (Tienes más posibilidades que Juan) y cuando denota grado o cantidad debe usarse de (Tienes más posibilidades de las que crees).
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mejor que, no ^U^mejor a. No se debe emplear la preposición a en lugar de que en casos como El futuro que nos espera será mejor que aquel que imaginamos. Sobre el uso de a y que con preferir, ➤ GLOSARIO.
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que que. En las oraciones comparativas es posible encontrar la secuencia que que en casos como Es mejor que vayas tú que que vengan ellos. Esta construcción es válida. Aun así, para evitar la cacofonía, es posible insertar el elemento no entre las dos conjunciones: Es mejor que vayas tú que no que vengan ellos. No es posible, en cambio, solapar las dos conjunciones usando una sola: ^U^Es mejor que vayas tú que vengan ellos. Tampoco se recomienda como solución la sustitución de la conjunción que comparativa por a: Es mejor que vayas tú que (mejor que a) que vengan ellos (➤ G-185).
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¡Qué listo (que) eres! Es propio del registro conversacional, pero no incorrecto, el uso superfluo de la conjunción que en las exclamativas del tipo de ¡Qué listo (que) eres!; ¡Qué rápido (que) va!; ¡Vaya tonterías (que) dices!; ¡Menuda pinta (que) tiene! Es asimismo correcto el uso, también opcional, de la conjunción que tras ojalá: ¡Ojalá (que) todo salga bien! Sobre la posibilidad de omitir la conjunción que en casos como Espero te sirva, ➤ G-71.
LA NEGACIÓN
- No vino nadie, frente a ^U^Vino nadie. En español, la doble negación no cancela el sentido negativo. Así, No vino nadie no equivale a Vino alguien, sino a Nadie vino. El uso de la doble negación se debe a que en español las expresiones negativas no pueden aparecer después del verbo sin que otra palabra negativa, como no (o tampoco, nunca, ninguno, sin…), preceda al verbo: ^U^Vino nadie.
- Nadie vino, frente a ^U^Nadie no vino. Cuando nada, nadie, ninguno, nunca, etc., preceden al verbo, no deben combinarse con no en la lengua actual: Nadie vino ~ ^U^Nadie no vino; Tampoco lo hizo Juan ~ ^U^Tampoco no lo hizo Juan. Esta última opción solo se registra en zonas hispanohablantes lindantes con áreas francófonas y de habla catalana, así como en Paraguay por influencia del guaraní.
- No creo que venga ~ Creo que no vendrá. En algunos casos se puede adelantar la posición del adverbio no sin que por ello pase a modificar verdaderamente al verbo al que precede en su nueva posición. Así, el significado de No creo que venga está próximo al de Creo que no vendrá. Algo similar ocurre en No quiero que venga ~ Quiero que no venga. En ambos casos, no obstante, se niega de manera más rotunda con la segunda opción.
- No lo creeré hasta que no lo haya visto. En español hay algunos casos en los que la negación no aporta ningún significado, pero no por ello se considera incorrecta: No lo creeré hasta que no lo haya visto; ¡Cuántas veces no lo habré dicho!; Es mejor que vayas tú que no que vengan ellos; Por poco no se cae…
Cuestiones ortográficas
LETRAS Y GRAFÍAS
- Las letras del abecedario. El abecedario o alfabeto español está compuesto por veintisiete letras: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z. Los nombres recomendados de las letras son los siguientes:
a: a b: be c: ce d: de e: e f: efe g: ge h: hache i: i j: jota k: ka l: ele m: eme n: ene ñ: eñe o: o p: pe q: cu r: erre
s: ese t: te u: u
v: uve w: uve doble x: equis y: ye z: zeta
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Otros nombres. Aunque estos son los nombres recomendados, también se aceptan otros, como i griega para la y o i latina para la i. Se desaconsejan, en cambio, el nombre ere para la r y los nombres ceta, ceda o zeda para la z. En algunos países de América se utiliza ve para la v, nombre que suele ir acompañado de adjetivos como corta, chica o baja para distinguirlo del nombre de la b, al cual se le añade normalmente el adjetivo opuesto larga, grande o alta. Asimismo, en algunas zonas se usan doble ve, ve doble, doble uve o doble u para la w.
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ch, ll, rr, gu, qu. Además de las veintisiete letras, el español cuenta con cinco dígrafos (o secuencias de dos letras que representan un solo sonido): ch, ll, rr, gu, qu. Para los tres primeros son válidos, respectivamente, los nombres che, elle (también doble ele) y erre doble o doble erre. En P-1 y ss. se explica la pronunciación de las letras y los dígrafos.
PALABRAS CON B Y V
4. En general, se escribe b:
Ante consonante: abdicar, abnegación, absolver, abyecto, amable, hablar, hebra, objeto, obtener, obvio, pobre, subterfugio. Excepciones: ovni, grivna y algunos nombres propios extranjeros, como Vladimir, Vladivostok…
A final de palabra: baobab, kebab… Excepciones: lev, molotov y ciertos nombres propios eslavos, como Kiev, Prokófiev, Romanov.
En la terminación -bilidad, como en habilidad o amabilidad (con la excepción de civilidad y movilidad).
En las terminaciones -buir y -bir de los verbos, como distribuir o escribir (salvo hervir, servir y vivir, y sus derivados).
En la terminación -ba- del imperfecto (➤ G-43): cantaba, ibas, íbamos, rezabais, lloraban…
En las formas verbales que conservan la b del infinitivo: absorbes, absorbía… (de absorber), cabes, cabías… (de caber), había, hubo… (de haber), recabáis, recabábamos… (de recabar), etc.
- En general, se escribe v:
En las terminaciones -avo, -ave, -eve, -evo, -ivo de los adjetivos: octavo, dieciseisavo, grave, suave, breve, leve, longevo, nuevo, intuitivo, activo…
En las formas verbales que no contienen en su infinitivo, salvo en el imperfecto en -ba-: tuvo, estuve, vaya, voy, ve, vamos, anduvimos, pero andaba, andábamos…
En las formas verbales que mantienen la v del infinitivo: volvemos, volvía, vuelve o volviéramos (de volver); cavo, cavabas, cavasteis, caváramos (de cavar); vendo, vendabas, vendó (de vendar)… PALABRAS CON C, Z Y S
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cerilla, zapato. Para representar el sonido [z] se pueden utilizar en español las letras c y z (para el seseo, ➤ P-7). En general, se escribe c ante e, i y z ante a, o, u y a final de sílaba: cerilla, felicidad, calcetín, incienso, frente a zapato, pozo, anzuelo, capaz, pez, regaliz, atroz, luz.
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kamikaze, nazi. No obstante, hay casos en los que se escribe z ante e, i:
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Algunos préstamos: askenazi o askenazí, azeuxis, dazibao, enzima (‘fermento’), kamikaze, majzén, nazi, razia, zéjel, zen, zepelín, zeugma, zigurat, zigzag, zíper.
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Algunos nombres propios: Azerbaiyán (y azerbaiyano y azerí), Nueva Zelanda (y neozelandés), Suazilandia (y suazi), Zimbabue (y zimbabuense), Elzevir (apellido de una célebre familia de impresores holandeses, y sus derivados elzevir o elzevirio y elzeviriano), Ezequiel, Zenón, Zeus.
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cigoto, eccema. Hay otras voces en las que alternan las dos grafías, pero, salvo en el caso de zinc, que es preferible a cinc, se recomienda el uso de c en todos los casos: ácimo, acimut, bencina, cigoto, cíngaro, circonio, eccema, magacín…
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discreción, objeción. En general, se escribe una sola c en las palabras terminadas en -ción que no tienen ninguna palabra con -ct- en su familia, pero sí suelen tener un nombre o adjetivo terminado en vocal seguido de -to: concreción (concreto), contrición (contrito), discreción (discreto), erudición (erudito), sujeción (sujeto), objeción (objeto). También se escriben con -ción palabras como aclamación, adición ‘suma’, afición, evaluación, inflación, rendición, secreción, traición…
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adicción, lección. Se escribe -cc- en las palabras terminadas en -ción que tienen alguna palabra con -ct- en su familia: acción (activo, acto), adicción (adicto), calefacción (calefactor), conducción (conductor), construcción (constructor), dirección (directo), elección (electo, elector), ficción (ficticio), infección (infectar), infracción (infractor), lección (lectivo), perfección (perfecto), putrefacción (putrefacto), reacción (reactor), satisfacción (satisfactorio), succión (suctor), traducción (traductor). También terminan en -cción palabras como cocción, confección, fricción y micción.
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En el español general, pero sobre todo en las zonas con seseo (➤ P-7), hay algunos casos en los que se duda a la hora de escribir s, c o z:
- arroces, felices. Se escribe con c el plural de las palabras terminadas en -z: arroces (de arroz), audaces (de audaz), felices
(de feliz), lombrices (de lombriz)…
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bebecito, huesito, huesecito. Cuando se añade el diminutivo -ecito (➤ G-37), este se escribirá con c, como en bebecito o panecito. Si la palabra tiene -s en su raíz y solo se añade -ito, se mantendrá la s: pasito (de paso), huesito (de hueso). En estos últimos casos, si se añade -ecito, se escribirá primero s (de la raíz) y luego c (de la terminación): huesecito (frente a huesito).
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comprensión, atención, impresión, repetición. Se escribe -sión y no -ción:
en derivados de verbos en -der, -dir, -ter, -tir que no conservan la d o la t, como en comprensión (de comprender), agresión (de agredir) o diversión (de divertir), con alguna excepción, como atención; en derivados de verbos en -sar que no conservan la secuencia
-sa-, como en precisión (de precisar), progresión de
(progresar); en derivados de verbos en -primir o -cluir, como en impresión (de imprimir) o conclusión (de concluir); así como en palabras terminadas en -visión, como previsión (excepto movición), y otras como pasión.
- has frente a haz, quiso, pusieron. Se escribe s en formas verbales como has (presente de haber: ¿Has hecho eso?) frente a haz (imperativo de hacer: ¡Haz eso!), quiso (de querer), pusieron (de poner), ves (de ver), vais (de ir).
PALABRAS CON C, QU Y K
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cuenco, quedar, kebab. Para representar el sonido [k], en español se utiliza c ante a, o y u (también a final de palabra o ante consonante, como en crac), y el dígrafo qu- solo ante e, i: capitán, color, cubo, máscara, cuenco o escuálido y quedar, tanque o tranquilo. Además, hay casos en los que se utiliza k en contextos similares: bakalao (tipo de música), kart, kebab, kilo-, okupa, kril… Dada la variación, se recomienda consultar el diccionario ante la duda.
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folclore, póquer, bikini, euskera. Se prefiere c o qu (según el contexto) a k en caqui (color y fruta), Corea, cuáquero, folclore, neoyorquino, póquer, polca, queroseno, quiosco, telequinesia, valquiria. Se prefiere k en alaskeño, bikini, euskera, harakiri, kamikaze, karst, kilo, kimono, kinesiología, kurdo, Marrakech, moka, musaka, okapi, pakistaní, pekinés, troika, uzbeko, vodka. A final de sílaba también alternan c y k: aeróbic (o aerobic), bistec, bloc, chic, clic, cómic, coñac, crac, frac, pícnic, tac, tic, tictac, vivac, zinc, zódiac, pero anorak, brik, cuark, folk, kayak, punk, tetrabrik, turkmeno, yak…
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cuórum, no ^U^quórum. Hoy no se acepta el uso de q fuera del dígrafo qu. De ahí que en español se deba escribir cuark, cuásar o cuórum, no ^U^quark, ^U^quásar o ^U^quórum. También se recomienda escribir Catar e Irak en lugar de Qatar e Iraq.
G Y J
15 jersey, jirafa, cónyuge, guerra. En español, el sonido [j] se puede representar con las letras j en cualquier posición (barajar, jersey, jirafa, joroba, juego, eje, lejía, rejuvenecer, reloj…) y g ante e, i (gestor, girar, imagen, cónyuge, región, higiene, congelar…). El sonido [g] (➤ P-1) se representa con la letra g (ante a, o, u, ante consonante y a final de sílaba o palabra) o el dígrafo gu (ante e, i ): gato, guerra, águila, agosto, gustar, ogro, zigzag.
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garaje, trajiste, complejidad. En general, se escribe j ante e, i:
- En la terminación -aje(s): bricolaje, garaje, golaveraje, homenaje, menaje, tatuaje, triaje… Excepciones: ambages, enálage, hipálage.
- En la raíz de formas verbales que no tienen el sonido [j] en el infinitivo, como trajiste (de traer), condujimos (de conducir) o dedujeras (de deducir).
- En las palabras formadas sobre raíces terminadas en j: complejidad, esponjita, relojes, rejilla, ojeras, quejido…
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coger, crujir, filología. En general, se escribe g ante e, i en los siguientes casos:
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Los verbos terminados en -ger, -gir y sus formas: coger, coges, corregimos, elegí, eligieron, proteger, protegemos, dirigís. En estos verbos sí se escribe j ante a y o: cojo, cojas, elijo, elijan, protejamos, dirijáis… Son excepciones tejer y crujir y sus derivados (tejió, tejiéramos, destejen, cruje, crujía…), y algunos otros verbos menos usuales, como mejer o grujir.
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Palabras que terminan en -logía, -rragia, -fagia, -algia: filología, hemorragia, onicofagia (‘costumbre de comerse las uñas’), lumbalgia…
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México, Texas. En algunos nombres propios y sus derivados, la x puede representar el sonido [j]: México, Texas, Ximénez, Mexía… En estos casos la x se pronuncia como [j] y se prefiere a la j en la escritura (por ejemplo, mexicano, mejor que mejicano)...
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